La libra esterlina cayó a 1,32 dólares el lunes, acercándose a su nivel más bajo de este año después de la dimisión del primer ministro Keir Starmer. Su salida allana el camino para que se elija a un nuevo líder del Labour Party a comienzos de septiembre, con el veterano alcalde de Manchester, Andy Burnham, ampliamente considerado como el principal favorito tras su victoria en las elecciones parciales de la semana pasada.
Burnham es visto como fiscalmente moderado y ha defendido un mayor gasto público. Esta postura ha presionado a la baja a la libra y ha impulsado al alza los precios de los gilt a lo largo de toda la curva, ya que los inversores anticipan una política fiscal más laxa. Con los rendimientos de los bonos británicos ya en los niveles más altos entre las economías del G7, este cambio ha llevado a algunos inversores extranjeros a reducir su exposición a activos denominados en libras.
En el ámbito de la política monetaria, el Bank of England mantuvo sin cambios este mes los tipos de interés en el 3,75% y reiteró una postura de cautela. El banco central también rebajó su previsión de inflación máxima para el cuarto trimestre de 2026 al 3,25%, frente a su anterior proyección del 3,6%.