Los precios del combustible para calefacción en Estados Unidos han caído por debajo de los 3,14 dólares por galón, situándose cerca de su nivel más bajo desde principios de marzo, ya que los avances en las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán han elevado las expectativas de una reducción en la escasez de energía y de una menor presión sobre los precios de los combustibles. Los mercados reaccionaron a los informes de que Washington y Teherán han acordado una hoja de ruta hacia un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, así como a la decisión del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de autorizar, durante dos meses, la producción, entrega y venta de petróleo y productos petrolíferos iraníes.
Una posible reapertura del estrecho de Ormuz representaría un punto de inflexión significativo para los mercados energéticos mundiales, restableciendo el tráfico a través de un corredor que normalmente gestiona alrededor de una cuarta parte de los envíos marítimos de petróleo del mundo. La expectativa de una oferta adicional ya ha llevado los precios del crudo Brent por debajo de los 79 dólares por barril, su nivel más bajo desde principios de marzo. Al mismo tiempo, las refinerías estadounidenses están recalibrando sus operaciones tras meses de interrupciones, aumentando la producción de combustible para aviones a niveles récord mientras reducen la producción de gasolina para aprovechar unos márgenes más altos.