El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantenía alrededor del 4,5% el martes, tras subir en la sesión anterior, mientras los inversores evaluaban las conversaciones de paz en curso entre Estados Unidos e Irán y revaluaban las perspectivas sobre los movimientos de las tasas de interés de la Reserva Federal para este año. En un desarrollo clave, Washington concedió a Teherán una licencia de 60 días para vender petróleo en los mercados internacionales, lo que reforzó las expectativas de una recuperación más rápida de la oferta global.
Al mismo tiempo, los mercados siguen preparándose para una política monetaria más restrictiva después de que la Fed adoptara un tono agresivo la semana pasada y elevara sus previsiones de inflación. Tanto Deutsche Bank como BofA Global Research han actualizado sus proyecciones para incorporar una subida de tasas en septiembre. Ahora los inversores centran su atención en el informe del PCE de esta semana, el indicador de inflación preferido por la Fed, que se espera ofrezca nueva información sobre las presiones subyacentes sobre los precios.