El rendimiento del bono gubernamental japonés a 10 años retrocedió hasta alrededor del 2,96% el viernes, encadenando su tercera sesión consecutiva de descensos, mientras los inversores se posicionaban antes del último anuncio de política monetaria del Bank of Japan. El mercado, en términos generales, prevé una subida de tipos de interés, y la atención también está puesta en cualquier orientación sobre medidas adicionales de endurecimiento. Las autoridades intentan equilibrar el aumento de la inflación y el crecimiento salarial con las presiones externas, incluidas las peticiones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, para que el ritmo de las subidas de tipos sea más decidido.
En el frente de los datos, la inflación subyacente de Japón se desaceleró hasta el 1,7% en agosto desde el 1,8% de julio, su primera moderación en cuatro meses. Aun así, las expectativas de que las presiones sobre los precios puedan intensificarse en los próximos meses refuerzan una visión agresiva respecto a la BOJ, mientras que las tensiones geopolíticas en Oriente Medio añaden riesgos alcistas para la inflación. Los rendimientos de los bonos gubernamentales japoneses también fueron en línea con las caídas registradas en los mercados globales de renta fija, ya que la moderación de los precios del petróleo ayudó a contener las preocupaciones más amplias sobre la inflación.